La política sobre el covid-19 y sus efectos en Cuba

Por Carmelo Mesa-Lago

El gobierno de Cuba, como el de China, no reaccionó de inmediato al Covid-19 (de hecho, se publicitó a la isla como un destino seguro para los turistas), esto se mantuvo incluso después que la OMS declarara al covid-19 como pandemia el 11 de marzo (ese día se reportaron cuatro contagios en la isla). No fue hasta que se confirmaron 21 casos positivos (20 de marzo) la mayoría importados por turistas de Italia y España, cuando se tomaron las primeras acciones. También como China, el gobierno cubano ha tildado de “alarmistas” a redes sociales y multado o arrestado a ciudadanos que han publicado cifras alternativas a las oficiales o informado de contagios (Espinosa, 2020; “Amenazan y multan…,” 2020). Esa conducta contribuyó a la expansión inicial del virus. Por otra parte, el régimen cubano autocrático—como en China—, su centralización político-económica y la existencia de un sistema nacional de salud unificado (aunque deteriorado) ayudaron a tomar e implantar las medidas.

Una vez confirmada la peligrosidad del covid-19, el gobierno promulgó medidas numerosas y estrictas, aunque de forma gradual. Primero fue la toma de temperatura a los viajeros que arribaban en aeropuertos y su cuarentena por 14 días en hoteles y edificios públicos (si mostraban síntomas del virus eran ingresados en hospitales). También se hicieron pesquisas por estudiantes de medicina en los barrios para detectar enfermos, pero no siempre con equipo protector (Pentón, 2020). Segundo fue el cierre de la entrada y salida del país por vías aérea y marítima (los turistas que ya estaban en la isla han sido confinados). La clausura de todas las escuelas y universidades no se ordenó hasta el 23 de marzo, dos días después de informarse que los casos positivos habían aumentado a 40 (Serrano, 2020). También se cerraron los eventos deportivos y culturales, los clubes y cabarets, pero los restaurantes permanecieron abiertos y sólo más tarde se limitaron a servicio de envío de comidas; igualmente quedaron abiertas las tiendas. Se cerró el transporte interprovincial por buses, trenes etc., pero se mantuvo funcionando el transporte local hasta mediados de abril (Frank, 2020). Lo último fue el consejo a la población de que no salgan de sus casas o lo hagan con mascarillas. Se ha reforzado el control policial para imponer las medidas (“Cuba informa…”, 2020; de Llano, 2020; Serrano, 2020).

La pandemia está teniendo repercusiones adversas en el sistema de salud que ya enfrentaba severos problemas: el número de hospitales, policlínicos y sus camas han mermado y se han cerrado hospitales y puestos rurales y urbanos, a más de haber una severa escasez de medicamentos, y la higiene se ha deteriorado por la falta de jabón, detergentes y agua—500,000 habitantes en la Habana carecían de ella en marzo. Hay fuertes restricciones financieras para importar medicinas, mascarillas y ventiladores; los últimos son muy escasos, sin embargo, las pruebas diagnósticas que eran pocas al comienzo, crecieron a 500 diarias por el envío por China de 100,000 exámenes de diagnóstico[1] a más de 10,000 trajes protectores (Frank, 2020a); no hay data sobre las unidades de cuidados intensivos. Cuba suministra el medicamento interferón para tratar el virus, aunque la OMS ha declarado que no existe un tratamiento efectivo (Serrano, 2020). El MINSAP ha informado que se está dando tratamiento homeopático para levantar las defensas frente al virus, aunque reconoce que no impide el contagio. Sin embargo, El Instituto Nacional de Salud de los EEUU declara que hay poca evidencia de que la homeopatía tenga efectividad para tratar cualquier enfermedad; y un médico cubano dijo a Venceremos que era irresponsable usarla como medida preventiva (Gámez, 2020).

El presidente Díaz-Canel anunció que habrá aún menos importación y se predice que en mayo la situación empeorará porque la producción agrícola declinará más por una reducción de fertilizantes, pesticidas y combustible importados

Las colas para comprar los alimentos escasos se hacen sin guardar distancias y son fuentes de contagio; el gobierno ha exhortado a la población a evitar la aglomeración (mantener un metro y medio de distancia), prometiendo entregar alimentos racionados a los que se queden en sus casas, pero el abastecimiento de alimentos que ya era parco se ha agravado por el recorte en su importación, a su vez incrementada por la desaparición del turismo y sus correspondientes ingresos. El presidente Díaz-Canel anunció que habrá aún menos importación y se predice que en mayo la situación empeorará porque la producción agrícola declinará más por una reducción de fertilizantes, pesticidas y combustible importados (Frank, 2020b). Otra fuente de contagio es el hacinamiento en las viviendas y hasta hace poco el transporte público atiborrado de pasajeros, a pesar de las medidas oficiales de limitar su número.  

Especialmente afectados son los adultos mayores: a) el 20% de la población tiene 60 o más años y ellos corren mayor riesgo de muerte si contraen la infección, peor aún si sufren enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, problemas cardiacos o enfermedades pulmonares obstructivas (81% padece al menos una); b) el 40% de los hogares tiene un adulto mayor, además, hay un alto porcentaje de hogares unipersonales compuestos por adultos mayores y para los infectados se hace difícil su alimentación, suministro de medicamentos y atención médica (el gobierno ha organizado grupos de apoyo para aliviar este problema); c) los hogares de ancianos están expuestos a mayor contagio y fallecimientos múltiples, el 68% de los que proporcionan cuidados a las personas mayores tiene más de 50 años; y d) del total de muertes 85% se concentra en los que tienen 60 años y más (ONEI-CEPDE, 2019; Acosta, 2020; Vidal, 2020; Riverol, 2020).

Las medidas tomadas contra convid-19 han tenido un impacto económico adverso: la pérdida de al menos US$2,000 millones en turismo y de US$1,000 millones en remesas de los Estados Unidos, la tercera y segunda mayores entradas en divisas respectivamente. La CEPAL (2020) proyecta que la economía decrecerá en 3,7% en 2020. El gobierno está enviando cientos de médicos a Andorra (uno de ellos estaba infectado), Italia, España, China y Latinoamérica lo es positivo porque trae divisas necesarias, pero reduce el acceso doméstico (para más análisis de los efectos económicos ver Torres, 2020).

REFERENCIAS

Acosta, Elaine (2020), “El gobierno cubano no puede solo con el coronavirus”, 14ymedio, 22 marzo.

“Amenazan y arrestan en Cuba al activista…,” (2020), Cubanet, 22 abril.

CEPAL (2020), Dimensionar los efectos del covid-19 para pensar en la reactivación, Santiago de Chile, 21 abril.

“Cuba informa nuevas medidas para enfrentar coronavirus,” (2020), Granma, 23 marzo.

de Llano, Katia (2020), ‘Cuba en tiempos del covid19,’ La Habana, 4 abril.

Escobar, Luz (2020), “Nosotros vamos a hacer colas…,” 14ymedio, 11 abril.

Espinosa, Ramón (2020), “Ron y racionamiento en Cuba en tiempos de epidemia”, El País, 29 marzo.

Frank, Marc (2020a), “Cuba’s reputation as medical powerhouse tested by coronavirus,” Reuters, 6 abril.

______ (2020b), “Cubans cast aside coronavirus fears to search for scarcer food,” Reuters, 8 abril 8.

Gámez, Nora (2020), “Cuba promotes homeopathy as effective ‘weapon’ against the coronavirus,” Miami Herald, 7 abril.

Monteagudo, Katia y Mayli Estévez (2020), “The lies and half trues…,,” Diario de Cuba, 17 abril.

Oficina Nacional de Estadísticas e Información y Centro de Estudios de Población y Desarrollo (ONEI-CEPDE), Encuesta Nacional de Envejecimiento de la Población ENEP-2017, La Habana, 2019.

Pentón, Mario (2020), “Cuba pone a estudiantes de medicina…,” El Nuevo Herald, 20 marzo.

Pérez Riverol, Amilcar (2020) información del MINSAP, https://salud.msp.gob.cu/?fbclid=IwAR0GknU-acGxqJ9ybkxp8Ehd3iPuYGHaQNCCNrUz0K85UhFSL2QvSz3cdEo

Serrano, Yadira (2020), Entrevista con el Dr. Roberto Serrano, Santiago de Cuba, “La progresión de ese virus…,” Cubanet, 3 abril.

Torres, Ricardo (2020), “La economía cubana ante la covid-19,” On Cuba News, 4 abril.

Vidal, Pavel (2020), “Analysis: Coronavirus to deliver a blow to Cuban tourism”, Cuba Standard, 16 marzo.

Carmelo Mesa-Lago es catedrático distinguido emérito de economía y estudios Latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh.


[1] Hay cifras contradictorias sobre esto, ver de Llano, 2020; Monteagudo y Estévez, 2020. Las mascarillas se usan repetidamente sin ser desinfectados.

Un comentario sobre “La política sobre el covid-19 y sus efectos en Cuba

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s