La economía cubana indica la necesidad de reformas

Por Roberto Veiga González

En los últimos tiempos el modelo de producción y servicios de la Isla muestra aún más su carencia de funcionalidad.

Esto responde a la prolongada combinación de un modelo económico ineficaz, una impertinente dependencia económica de Venezuela y las consecuencias de la crisis en ese país, y los aplastamientos que provienen de la Casa Blanca. Además, por la carencia de voluntad para promover la acción ciudadana por medio de una sociedad civil empoderada.

Sin embargo, cabe destacar que el gobierno organiza y administra lo mejor posible los escasos recursos que consigue. Pero esto no resulta suficiente y, además, es innecesario. Cuba no posee importantes medios materiales, pero sí disfruta de unas “fuerzas productivas” (como denomina el marxismo) excepcionales.

En tanto, ¿por qué la dilación perpetua de esta paralisis? 

Temor político ante el posible despliegue del capital autónomo de la ciudadanía; responden muchos. 

Se hace ineludible la consolidación de las empresas que deberían ser estatales a partir del consenso acerca de que sean públicas las estructuras de producción y servicios estratégicas. Si bien no hay avance suficiente en torno a cuáles estructuras deben ser estimadas como tales.

También resulta ineludible promover un sólido desarrollo de la mediana y pequeña empresa privadas y de las asociaciones económicas y cooperativas. Ahora, tal vez como nunca, necesitamos de la iniciativa, de la creatividad, de la autoorganización de tod@s y de cada un@.

Para esto será forzoso aumentar, sin aprensiones, la inversión extranjera, el crédito nacional e internacional, la participación en las instituciones financieras internacionales, y la inserción acelerada de Cuba en los mecánismos económicos y comerciales del mundo. Cualquier riesgo real como consecuencia de todo esto no será un mal mayor que la ineficacia y la carencia. Asimismo, deben ser atenuados sólo a partir de la madurez social y política.

No es cierto que todo lo anterior desorganizaría el país y pondría en peligro ciertas equidades. Por el contrario, podríamos tener mejor condiciones para asegurarlas y lograr nuevos beneficios compartidos.

Esta falsa idea únicamente puede provenir de resuellos que subestiman a la ciudadanía y/o padecen de inseguridades. No es tiempo para que estos prefiguren el presente. La sociedad cubana transnacional poseen la calidad y el consenso que demandan este tiempo para hacerlo y probar que será un bien de todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s